Administración escolar 312 A
Miriam Samudio
Profa: nitzia Muñoz
4-724-624
Sábado 12 de mayo 2012
La actuación del directivo
Rol del
directivo a través de la necesidad de un conductor o líder centralizándolo en
una persona, o la importancia de trabajar en equipo en cada centro educativo
buscando maneras más colaborativas para la conducción.
La necesidad
de un conductor o líder.
Por
definición, el líder es aquél que orienta o conduce a un grupo, guiando a otros
y figurando en primer lugar. Esta persona que está a la cabeza ejerciendo
influencia y convocatoria en los demás, estimulando y marcando rumbos para que
otros lo sigan es la que se denomina líder. Esta capacidad de liderar
orientadora y motivadora, vinculada con cierta sabiduría, experiencia o
impulso, ubica a una persona a la vanguardia de un grupo, como cabeza visible
de una institución.
Esta
capacidad construida con formación y actitud para el liderazgo actualmente
conlleva un fuerte peso para las personas que tienen que ejercer ese rol. Este
líder no tiene valor por sí mismo sino a través de su performance; en relación
con aspectos de su trabajo como conductor, esto supone la realización de
actividades múltiples para el logro de los objetivos de una organización. Todos
estos factores se cumplen si todos los actores están involucrados, motivados y
trabajando a conciencia para este logro. Además, se pide vivir una cultura
escolar donde se compartan valores, se establezcan prioridades. La importancia
que tiene su accionar nos hace descartar los rasgos de su personalidad y
profundizar en las acciones y conocimientos que debe dominar para ejecutar su
quehacer.
Los tiempos
cambian… también las instituciones…
Las
sociedades cambian, las formas de actuar y ver la realidad se transforman, los
hábitos y formas de comportamiento se modifican. Los modos de ver y vivir la
realidad varían. Esto implica planteos para la inclusión y la igualdad de
oportunidades que involucran cambios y reflexiones muy profundas en la escuela.
Cada época supone un tipo de líder o un liderazgo diferente según las
necesidades del contexto y los requerimientos de la organización. Los cambios y
las transformaciones traen consigo la reflexión, la formación, el trabajo en
equipo, la claridad sobre lo que queremos cambiar, y la búsqueda de formas para
hacerlo. Las transformaciones son necesarias pero también tienen que ser pensadas,
enjuiciadas, planificadas y consensuadas por la comunidad educativa.
Las
capacidades de un director
Las
capacidades de un director se plantean en función del centro que promueve; las
características de su liderazgo están a disposición de la institución, para la
concreción de un modelo democrático de organización, orientado a la lectura de
la realidad, centrado en el cumplimiento de logros pedagógicos y la promoción
de vínculos solidarios entre los actores. Cada uno de estos planos o
dimensiones implica capacidades y habilidades específicas que deben aprender y
desarrollar los directivos. Podemos definir y establecer las habilidades en dos
grandes grupos: las habilidades técnicas o la capacidad en hacer algo, y las
habilidades humanas para trabajar y motivar a otros.
La
construcción de liderazgos
El liderazgo
compartido con otros, democratizando el poder y la toma de decisiones, favorece
la creación de equipos, el crecimiento personal y profesional, y el aprendizaje
individual y colectivo entre los miembros de una institución. Favorecer el
liderazgo compartido genera y gana confianza entre los miembros de una
institución y una comunidad. liderazgo que conduce un centro para mejorar la calidad
de vida de su comunidad a través de la participación, la formación ciudadana y
la búsqueda del bien común, compartiendo valores que permitan otra forma de
vida.
La importancia del trabajo en equipo
Nuestras
escuelas son ámbitos de gestión complejos cuya gestión requiere un equipo
preparado para los distintos roles y funciones que hay que ejecutar, que se
encuentre al nivel de las responsabilidades de que cada función demanda para
ese ejercicio. Para ello, es necesario un grupo de personas con formación,
compromiso y capacidad de trabajo conjunto que lleve la institución a un nivel
de mejor ejecución y actuar cotidiano.
La cultura
de la organización
Plantear
modelos y estilos diferentes de cultura y organización institucional que
permitan la construcción de formas más colaborativas y democráticas. A través
de sus estructuras, las organizaciones pueden fomentar el individualismo o la
participación, el aislamiento o la colaboración, la competencia o la
complementariedad.
Pensar en la
cultura de un centro educativo es definir una serie de significados y valores compartidos
en los que se vive la vida cotidiana y se establecen las metas que se aspira a
concretar y la forma en que van a llevarse a cabo. El trabajo colaborativo
permite generar un modelo de escuela capaz de revisar y problematizar sobre su
propia realidad organizativa con facilidad para aprender de los propios
problemas y errores a partir de un proceso de revisión.
La forma de
trabajar en equipo
Son personas
que se reúnen en tanto equipo para un fin determinado, para el logro de los
objetivos o metas definidos. Esto favorece el aprendizaje mutuo, la búsqueda de
mejoras en las actividades realizadas y un mayor compromiso con los objetivos
institucionales. La conformación de equipos y su capacidad de sostenerse en el tiempo
realizando una tarea eficaz es un trabajo arduo y de mucha complejidad. Cada
equipo consolidado debe tener objetivos claros (por qué y para qué se reúne a
trabajar) y favorecer la rotación de roles, la responsabilidad de las tareas y
la rendición de cuentas por dichas tareas. El trabajo en equipo lleva mucho
tiempo y organización para obtener buenos resultados. Y una disciplina de
habilidades propia de esta forma de trabajo, por eso el trabajo en equipo no
siempre es lo que sucede realmente en las instituciones.
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